Fortaleza interior
Hay veces que me gustaría evadirme de tantas cosas, tantas, que cuesta concebir la paz mental que necesito, al igual que cuando liberamos a un pájaro de su propia jaula que ansía poder volar con libertad, para poder recorrer el mundo entero con sus alas. La misma sensación en contextos tan distintos. No podemos vivir solos pero incluso viviendo en sociedad hace que muchas veces nos sintamos así.
Quién imaginaría un mundo como el de ahora, tan contaminado de maldad, como si la bondad de las personas se fuese extinguiendo poco a poco pero a ritmos vertiginosos. Es desesperante ver todo lo que ocurre como consecuencia de nuestros actos, lo poco que nos podemos llegar a respetar mutuamente y lo egoístas que llegamos a ser más veces de las que creemos.
No hablo exclusivamente de este año, que ha sido la cima de la montaña que hemos construido, sino de todos los pasos que hemos dado con anterioridad, los errores del pasado que tanto hemos repetido y que han caracterizado la humanidad como poco humana.
Pero yo venía a hablaros de la fortaleza, lo que nos empuja a seguir viviendo a pesar de lo mal que nos haya ido o no. Todas las personas fuertes tienen sus debilidades, inseguridades, temores. Es entonces cuando tienes que emplear tu fortaleza interna para poder superar esos acontecimientos que te marcan en el camino, y que tienes que dejar atrás cueste lo que cueste. Tienes que olvidar sin olvidarlo del todo, tienes que caminar sin cansarte pero sin dejar de hacerlo.
Detrás de cada sonrisa, de cada mirada hay vidas muy distintas, demasiadas historias por descubrir y tantas mal contadas. Si no fuera por la fortaleza de las personas, para superar las adversidades, las críticas, las humillaciones, el dolor, la pérdida, la impotencia de no lograr lo que se proponen, dejaríamos de existir. Simplemente por el hecho de que tiraríamos la toalla ante el primer obstáculo en nuestro camino, ya que la vida no es de color rosa.
Este mensaje va dirigido a todas las personas que lo están pasando mal, os animo a que desarrolléis esa fortaleza interior, y que no os ancléis en los problemas, sino que intentéis buscar soluciones. Ánimo, vosotros podéis con todo y más.
Hay veces que me gustaría evadirme de tantas cosas, tantas, que cuesta concebir la paz mental que necesito, al igual que cuando liberamos a un pájaro de su propia jaula que ansía poder volar con libertad, para poder recorrer el mundo entero con sus alas. La misma sensación en contextos tan distintos. No podemos vivir solos pero incluso viviendo en sociedad hace que muchas veces nos sintamos así.
Quién imaginaría un mundo como el de ahora, tan contaminado de maldad, como si la bondad de las personas se fuese extinguiendo poco a poco pero a ritmos vertiginosos. Es desesperante ver todo lo que ocurre como consecuencia de nuestros actos, lo poco que nos podemos llegar a respetar mutuamente y lo egoístas que llegamos a ser más veces de las que creemos.
No hablo exclusivamente de este año, que ha sido la cima de la montaña que hemos construido, sino de todos los pasos que hemos dado con anterioridad, los errores del pasado que tanto hemos repetido y que han caracterizado la humanidad como poco humana.
Pero yo venía a hablaros de la fortaleza, lo que nos empuja a seguir viviendo a pesar de lo mal que nos haya ido o no. Todas las personas fuertes tienen sus debilidades, inseguridades, temores. Es entonces cuando tienes que emplear tu fortaleza interna para poder superar esos acontecimientos que te marcan en el camino, y que tienes que dejar atrás cueste lo que cueste. Tienes que olvidar sin olvidarlo del todo, tienes que caminar sin cansarte pero sin dejar de hacerlo.
Detrás de cada sonrisa, de cada mirada hay vidas muy distintas, demasiadas historias por descubrir y tantas mal contadas. Si no fuera por la fortaleza de las personas, para superar las adversidades, las críticas, las humillaciones, el dolor, la pérdida, la impotencia de no lograr lo que se proponen, dejaríamos de existir. Simplemente por el hecho de que tiraríamos la toalla ante el primer obstáculo en nuestro camino, ya que la vida no es de color rosa.
Este mensaje va dirigido a todas las personas que lo están pasando mal, os animo a que desarrolléis esa fortaleza interior, y que no os ancléis en los problemas, sino que intentéis buscar soluciones. Ánimo, vosotros podéis con todo y más.
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