Año nuevo
Estamos a nada de cerrar un año más, un capítulo más de nuestras vidas, y dar paso al siguiente. Comenzamos con muchas expectativas, idealizamos los próximos 365 días esperando a que estos nos proporcionen aquello que tanto deseamos o anhelamos.
Quizás esperemos demasiado, como sucede con las vacaciones de verano, y una vez éstas terminan, con las de navidad y su gran noche vieja, las de semana santa, y vuelta a empezar. Nuestra existencia no debería resumirse en eso, en esperar a que algo suceda. Deberíamos pensar en conseguir todo aquello que nos propongamos por nuestros propios méritos, arriesgando y luchando por nuestros ideales.
No existe un año malo ni bueno, ni uno mejor ni peor, cada uno es calificado según la subjetividad de quien lo vive, y según los logros que este haya conseguido. Ningún año tiene la culpa de nuestras dificultades, o de las veces que hayamos tropezado con la misma piedra. Cada año implica una lección, y un motivo para seguir creciendo y fortaleciéndonos como persona.
Somos seres ambiciosos, y si no fuera por ello no habríamos llegado tan lejos, nuestro día a día es fruto de nuestros logros como especie. Por ello, somos capaces de todo, siempre que pongamos empeño y ambición en conseguirlo, no esperando a que alguien ajeno a nosotros nos lo proporcione.
Somos dueños de nuestro propio destino, por eso vive, vive mucho, y no dejes pasar los años esperando únicamente a que el próximo sea mejor que el anterior.
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