14 de febrero

Un día tan cualquiera, una fecha tan esperada y por contra, una etiqueta social. San Valentín, el día de los enamorados o más bien de los no tan enamorados.

La cuestión no es celebrar el amor propiamente dicho, cuando todos sabemos que cualquier otro día del año sería igualmente la ocasión perfecta para hacerlo, sino más bien presumir de él a ojos de los demás.

Una fecha tan estandarizada e impuesta socialmente por la sociedad de consumo, que atormenta a los solteros para que se sientan aún más "solos" o "desafortunados", cuando no debería ser así.

No es envidia ni mucho menos, ni enfado o ira, muchos lo definirían como una sensación de impotencia ante un día que no te pertenece, que no sientes como tuyo. ¿Eso es lo que de verdad quiere la sociedad? ¿Un 14 de febrero bipolar?

Por supuesto el amor es algo mágico que debería ser tomado en consideración, pero a mi parecer haciéndolo de forma individualizada y al ritmo de cada uno de nosotros. Este se vive de formas diversas, a veces un tanto contraproducentes, y está en nuestra mano decidir cómo, cuándo y con quién. Por ello, universalizar ese concepto, aislando a algunos, no es la mejor opción.

Comentarios

Entradas populares de este blog