La huella del pasado

Notas como te persigue, una sombra que te resulta familiar. Escuchas el sonido sordo de sus pisadas, tan veloces por momentos.

Te atrapa, notas como cada fibra muscular de tu cuerpo se tensa y te impide continuar.  Susurra- detente, no te librarás tan fácilmente de mi. ¿Por qué huyes?

Eso te preguntas tú. ¿Por qué lo haces? Sabes que es inofensiva, no va a cambiar tu presente, tu día a día. No puede. Pero te hace recordar. 

Un sólo recuerdo te estremece. Intentaste olvidar todo, cuántas veces. Pero la amnesia voluntaria revive, se hace cada vez más poderosa porque tú se lo permites. 

Se alimenta de tu miedo, de tu temor a que todo salga mal. De nuevo, como antes. 

La huella del pasado, que tantas cicatrices dejó prosigue. Intentas con todas tus fuerzas dejarla atrás. Sabes que siempre estará allí, contigo. En cada paso que des, ella te acompaña.

Frunces el ceño y resoplas. Eres optimista. Lo sabes, por mucho que aquellas personas ausentes no estén en tu vida, sabes como continuar. 

Y lo vas a hacer, eres valiente. Recuérdalo.

Comentarios

Entradas populares de este blog